Una radiografía hecha por otro motivo o una foto en la que el tronco aparece inclinado. Así descubren muchos adultos que su columna está curvada, y la primera reacción suele ser el susto: se asocia la palabra escoliosis a corsés y cirugías largas. La realidad del adulto es distinta y, en general, más tranquilizadora. En este artículo, el Dr. Vilatela, cirujano de columna en Valencia, explica qué es la escoliosis en adultos, qué señales indican que conviene estudiarla y cuándo una curva solo necesita seguimiento.
Qué es la escoliosis en adultos
La escoliosis es una desviación lateral de la columna acompañada de un componente de rotación de las vértebras. En el adulto hay dos escenarios muy distintos:
- Escoliosis degenerativa o «de novo»: aparece a partir de los 50-60 años porque los discos y las articulaciones se desgastan de forma asimétrica. La columna era recta y se curva con los años.
- Escoliosis del adolescente que ha llegado a la edad adulta: una curva antigua, ya conocida, que puede mantenerse estable durante décadas o progresar lentamente.
La diferencia importa, porque en el adulto lo que produce síntomas casi nunca es el ángulo de la curva en sí, sino la degeneración asociada: discos que pierden altura, articulaciones facetarias artrósicas y, en ocasiones, raíces nerviosas comprimidas en la concavidad de la curva. Por eso una curva llamativa puede no dar síntomas y una desviación discreta resultar limitante. La explicación completa del cuadro y de las opciones de tratamiento está en la página sobre escoliosis del adulto en Valencia.
Cuándo preocuparse: las señales que sí importan
La pregunta que llega a la consulta casi siempre es la misma: ¿esto va a ir a peor? Estas son las situaciones que aconsejan una valoración especializada, más allá del grado de la curva:
1. Dolor lumbar que cambia de patrón
El dolor típico de la escoliosis degenerativa es mecánico: empeora con la bipedestación prolongada, se acumula a lo largo del día y mejora al tumbarse. Cuando obliga a sentarse cada pocos minutos o interfiere con el sueño, conviene estudiarlo.
2. Síntomas en la pierna
Ciática, hormigueos, calambres o pesadez al caminar sugieren que hay una raíz nerviosa comprimida o una estenosis de canal asociada a la curva. Es una combinación frecuente, explicada en detalle en nuestro artículo sobre qué es la estenosis de canal lumbar.
3. Sensación de desequilibrio del tronco
Notar que se inclina hacia delante o hacia un lado al caminar, o que necesita apoyarse para mantenerse erguido, apunta a una alteración del equilibrio sagital: la relación entre columna, pelvis y caderas. Es uno de los factores que más condiciona el planteamiento del tratamiento.
4. Progresión documentada
Una curva que aumenta de forma objetiva en radiografías sucesivas —no «me veo más torcido», sino grados medidos— es el criterio más sólido para vigilar de cerca. Sin radiografías comparables, la progresión es una impresión, no un hecho.
5. Señales de alarma
Pérdida de fuerza progresiva en el pie o la pierna, adormecimiento en la zona genital o perineal y dificultad para orinar o retener la orina obligan a una valoración urgente, no a esperar una cita.
Si su dolor de espalda ha cambiado en los últimos meses o ha empezado a bajarle a la pierna, lo primero es medir. El Dr. Vilatela revisa sus pruebas y le explica si su caso necesita tratamiento o solo seguimiento, en consulta privada en Valencia. Solicite aquí su valoración.
Cómo se estudia una escoliosis del adulto
Medir antes de decidir. En la escoliosis del adulto, el diagnóstico se apoya en pruebas concretas:
- Telerradiografía de columna completa en bipedestación: permite calcular el ángulo de Cobb y los parámetros de equilibrio sagital. Una radiografía tumbado no sirve para esto.
- Resonancia magnética: valora el estado de los discos, la existencia de estenosis y qué raíces están afectadas.
- Comparación con radiografías previas, si existen, para saber si la curva ha progresado y a qué ritmo.
Un matiz que ahorra cirugías innecesarias: se trata al paciente, no a la radiografía. El ángulo por sí solo no indica operar; la decisión la orienta la combinación de síntomas, limitación funcional, equilibrio del tronco y evolución en el tiempo.
Tratamiento: qué se hace en la práctica
Tratamiento conservador, la base en la gran mayoría
Ejercicio específico de fortalecimiento del tronco, fisioterapia orientada a la función, control del peso y analgesia racional en las fases de más dolor. Conviene ser claro en un punto: el ejercicio no corrige el ángulo de la curva, pero sí mejora el dolor, la resistencia y la postura funcional, que es el objetivo real en el adulto. El corsé, en esta edad, se emplea como medida puntual de confort y no para corregir la deformidad.
Tratamiento intervencionista del dolor
Cuando se identifica un generador de dolor concreto —una faceta artrósica, una raíz atrapada en un foramen—, las infiltraciones guiadas por imagen pueden aliviar durante meses y ayudan a confirmar de dónde procede el problema.
Cirugía: casos seleccionados
La cirugía se reserva para curvas progresivas con desequilibrio significativo, dolor invalidante que no responde a un tratamiento conservador bien hecho o déficit neurológico. Y no todo es una gran corrección: cuando el síntoma principal viene de una raíz comprimida en un punto concreto, una descompresión focal mínimamente invasiva puede resolverlo sin instrumentar toda la deformidad. El principio actual es operar lo mínimo necesario para el objetivo del paciente: aliviar el dolor y mantener la función, no perseguir una columna recta en la radiografía.
Precisamente porque el abanico va desde el seguimiento hasta una cirugía mayor, esta es una de las patologías en las que más sentido tiene contrastar la indicación. Si ya le han propuesto operarse, puede pedir una segunda opinión de columna en Valencia antes de decidir.
Preguntas frecuentes
¿La escoliosis del adulto siempre va a más?
No siempre. Las curvas degenerativas tienden a progresar despacio —del orden de uno a tres grados al año en algunos casos—, pero muchas se mantienen estables durante largos periodos. La única forma de saberlo es el seguimiento radiográfico periódico con mediciones comparables, no la sensación de verse más torcido.
¿El ejercicio o la fisioterapia pueden enderezar la curva?
No corrigen el ángulo de la curva. Sí mejoran el dolor, la fuerza del tronco, la tolerancia a caminar y la calidad de vida, que es el objetivo del tratamiento en el adulto. Por eso el ejercicio adaptado es la base del abordaje incluso cuando la curva sigue ahí.
¿Trabaja el Dr. Vilatela con seguros como Asisa o Adeslas?
No. La consulta del Dr. Vilatela es privada y no trabaja con Asisa, Adeslas ni otras mutuas. Eso permite dedicar a cada paciente el tiempo necesario para revisar sus radiografías y su resonancia con detalle y explicarle sus opciones sin prisas.
Consulta privada del Dr. Antonio Vilatela (Valencia). Valoración de su escoliosis con mediciones objetivas y un plan de tratamiento individualizado. Pedir cita privada o solicitar una segunda opinión de columna si ya le han planteado una cirugía.
Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta médica. Cada caso de escoliosis del adulto debe valorarse individualmente con su especialista.




