«Tiene una vértebra desplazada.» Pocas frases de un informe de radiología asustan tanto, porque uno imagina la columna a punto de descolocarse. La realidad es menos dramática: la espondilolistesis es un deslizamiento de una vértebra sobre la de abajo que en muchos casos está estable, se mide con precisión y se trata sin cirugía. En este artículo el Dr. Vilatela, cirujano de columna en Valencia, explica qué es, cómo se gradúa y cuáles son los criterios reales para plantear una operación.
Qué es la espondilolistesis
Es el desplazamiento hacia delante —o, menos veces, hacia atrás— de un cuerpo vertebral respecto al inferior. El nivel más afectado es L5-S1, seguido de L4-L5. No es una enfermedad única: bajo el mismo nombre conviven causas distintas, y de la causa depende el pronóstico.
- Ístmica: hay una fisura por sobrecarga en la pars interarticularis (espondilólisis), a menudo iniciada en la adolescencia por deportes de hiperextensión repetida. Es la más frecuente en adultos jóvenes.
- Degenerativa: aparece a partir de los 50-60 años, sobre todo en mujeres y en L4-L5. El disco pierde altura y las facetas se artrosan hasta perder capacidad de sujeción.
El matiz que más tranquiliza: la mayoría de las listesis son estables. No «se van a caer»; el deslizamiento se produjo hace tiempo y lleva años sin cambiar. En la página sobre espondilolistesis en Valencia se detalla cada tipo y su abordaje.
Grados: qué significa realmente el número del informe
El desplazamiento se cuantifica con la clasificación de Meyerding, según cuánto se ha deslizado la vértebra respecto a la anchura del platillo inferior:
- Grado I: hasta el 25 %. Es, con mucha diferencia, el más frecuente.
- Grado II: del 25 al 50 %.
- Grado III: del 50 al 75 %.
- Grado IV: más del 75 %.
Conviene desactivar aquí un miedo extendido: el grado no decide la operación. Hay pacientes con un grado II que hacen vida normal y pacientes con un grado I con una ciática incapacitante, porque ese pequeño deslizamiento ha cerrado el foramen por donde sale la raíz nerviosa. Lo que orienta el tratamiento es la combinación de síntomas, estabilidad y afectación nerviosa, no la cifra aislada.
Síntomas más habituales
El cuadro típico combina, en proporciones variables, dos componentes:
Dolor lumbar mecánico
Empeora al estar mucho rato de pie, al caminar y al arquear la espalda hacia atrás; mejora al sentarse o al tumbarse. Muchos pacientes describen una sensación de «fallo» en la zona baja de la espalda al incorporarse.
Dolor irradiado a la pierna
Cuando el deslizamiento estrecha el canal o el foramen aparece ciática, hormigueo o debilidad en el trayecto de la raíz comprimida. En la forma degenerativa es frecuente la claudicación neurógena: pesadez en las piernas al caminar cierta distancia, que obliga a pararse y se alivia al sentarse. Es el mecanismo que explicamos en qué es la estenosis de canal lumbar, patología que acompaña a menudo a la listesis degenerativa.
Y algo que se olvida: muchas espondilolistesis son asintomáticas y se descubren en una radiografía pedida por otro motivo. Un hallazgo casual sin síntomas no requiere tratamiento.
Si le han dicho que tiene una vértebra desplazada y no sabe si su caso es estable o necesita tratamiento, lo primero es medirlo bien. El Dr. Vilatela revisa sus pruebas y le explica sus opciones en consulta privada en Valencia. Solicite aquí su valoración.
Cómo se estudia: medir la estabilidad, no solo el deslizamiento
El estudio responde a tres preguntas: cuánto se ha deslizado, si se mueve y si comprime alguna raíz.
- Radiografía lumbar en bipedestación: mide el grado real. Tumbado se infravalora, porque la vértebra tiende a recolocarse.
- Radiografías dinámicas en flexión y extensión: la prueba clave para distinguir una listesis estable de una inestable. Si el desplazamiento varía entre ambas posiciones hay movilidad anómala, y eso cambia el planteamiento.
- Resonancia magnética: muestra el estado del disco, el grado de estenosis y qué raíz nerviosa está comprometida.
Tratamiento: qué se hace en la práctica
Conservador, la primera opción en la mayoría
La mayor parte de los pacientes con espondilolistesis mejora sin cirugía. La base es el ejercicio terapéutico dirigido al control lumbopélvico y al fortalecimiento del core y los glúteos, junto con fisioterapia, ajuste de la actividad —evitando hiperextensiones y cargas bruscas— y control del peso. La analgesia permite el trabajo activo, no es la solución de fondo. Exige constancia: los resultados se valoran en meses, no en semanas.
Tratamiento intervencionista del dolor
Cuando se identifica un generador concreto, las infiltraciones guiadas por imagen —foraminales o facetarias— pueden aliviar durante meses y tienen además valor diagnóstico: confirman de dónde procede el dolor.
Cirugía: cuándo se plantea de verdad
La indicación quirúrgica se apoya en criterios concretos, no en el susto del informe:
- Déficit neurológico progresivo: pérdida de fuerza en el pie o la pierna que va a más.
- Dolor radicular o claudicación incapacitantes tras un tratamiento conservador bien hecho de tres a seis meses.
- Inestabilidad demostrada en radiografías dinámicas, con dolor mecánico coherente con ella.
- Progresión objetiva del deslizamiento en controles sucesivos.
- Urgencia: el síndrome de cola de caballo —adormecimiento genital o perineal, dificultad para orinar, pérdida brusca de fuerza en ambas piernas— obliga a acudir de inmediato, sin esperar cita.
Sobre la técnica, la idea rectora es hacer lo mínimo necesario. Si la listesis es estable y el problema es una raíz atrapada, puede bastar una descompresión mínimamente invasiva del foramen, incluso por vía endoscópica, sin fijar nada. Si existe inestabilidad real, entonces sí se plantea una artrodesis del segmento, hoy con abordajes menos agresivos que hace dos décadas. Las opciones se detallan en la página de cirugía endoscópica de columna en Valencia.
Por el margen que existe entre «vigilar» y «fijar dos vértebras», esta es una de las patologías en las que más sentido tiene contrastar la indicación. Si ya le han propuesto una artrodesis, puede pedir una segunda opinión de columna con las pruebas en la mano.
Preguntas frecuentes
¿Una espondilolistesis va a más con el tiempo?
En la mayoría de los casos, no. Las listesis ístmicas del adulto suelen estar estabilizadas desde hace años y las degenerativas progresan, cuando lo hacen, muy lentamente. Lo que determina si hay progresión no es la sensación del paciente, sino la comparación de radiografías en bipedestación realizadas en las mismas condiciones.
¿Puedo hacer deporte si tengo una vértebra desplazada?
En general sí, adaptando la actividad. Se toleran bien la natación, la bicicleta, caminar y el trabajo de fuerza bien pautado. Conviene moderar la hiperextensión lumbar repetida y los impactos intensos. La pauta debe ajustarla su especialista según el tipo de listesis y si hay inestabilidad demostrada.
¿Trabaja el Dr. Vilatela con seguros como Asisa o Adeslas?
No. La consulta del Dr. Vilatela es privada y no trabaja con Asisa, Adeslas ni otras mutuas. Eso permite dedicar a cada paciente el tiempo necesario para revisar sus radiografías dinámicas y su resonancia con detalle y explicarle sus opciones sin prisas.
Consulta privada del Dr. Antonio Vilatela (Valencia). Valoración de su espondilolistesis con mediciones objetivas de grado y estabilidad, y un plan individualizado. Pedir cita privada o solicitar una segunda opinión de columna si ya le han planteado una fijación.
Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta médica. Cada caso de espondilolistesis debe valorarse individualmente con su especialista.




